La selección del método más apropiado no es solo un paso técnico, sino el pilar de la defensa ante cualquier auditoría. Un fallo reciente del Tribunal Supremo Administrativo de Bulgaria (Caso n.º 1142, febrero de 2026) ha devuelto a debate la importancia de justificar correctamente por qué se elige un método sobre otro en transacciones de bienes.
Desafíos en la consistencia de los ajustes de precios
El conflicto surge cuando existe una discrepancia entre el método aplicado por el contribuyente y el preferido por la autoridad fiscal. Mientras que el primero puede optar por métodos tradicionales como el Costo Adicionado (Cost Plus), la administración a menudo se inclina por métodos basados en la rentabilidad neta, como el Método de Margen Neto Transaccional (TNMM). Esta falta de alineamiento puede derivar en ajustes significativos si no se demuestra que el método elegido refleja mejor la realidad de las funciones, activos y riesgos de la operación.
El caso Cargill y la controversia del método más apropiado
En este litigio, Cargill Bulgaria EOOD utilizó el método de Costo Adicionado para sus ventas de bienes. Sin embargo, la autoridad fiscal búlgara rechazó este enfoque, aplicando en su lugar el TNMM con un indicador de beneficio sobre ventas (EBIT/Ventas), estableciendo un rango intercuartil de 1.21% a 1.79%.
La autoridad argumentó que el Cost Plus no era aplicable debido a que la transacción consistía en la venta de bienes y no en una producción con servicios añadidos. El Tribunal Supremo anuló la sentencia de primera instancia al considerar que no se analizaron adecuadamente los contratos ni se realizó un análisis de comparabilidad exhaustivo que sustentara la elección del método.
Carga de la prueba y criterios de valoración
El fallo subraya una lección crítica sobre la carga de la prueba. El tribunal de primera instancia fue cuestionado por no asignar correctamente qué hechos debía probar cada parte. En precios de transferencia, no basta con declarar un método; el contribuyente debe presentar pruebas específicas, como contratos y análisis de comparables, que demuestren por qué el método seleccionado es el «más apropiado» según las Directrices de la OCDE.
Evolución de la fiscalización internacional
Este caso refleja una tendencia global: las administraciones tributarias están cuestionando cada vez más la aplicación de métodos tradicionales cuando consideran que los métodos de beneficios proporcionan una visión más precisa de la rentabilidad de mercado. La revisión judicial en Bulgaria resalta que los tribunales están exigiendo un rigor técnico mucho mayor, incluyendo opiniones de peritos y un análisis detallado de la sustancia económica de las funciones de venta.
Recomendaciones para las empresas multinacionales
Para fortalecer la posición defensiva en la selección de métodos, se aconseja:
- Justificación Robusta: No basta con aplicar un método; se debe documentar por qué se descartaron los otros métodos disponibles.
- Análisis de Comparabilidad Detallado: Asegurar que, si se utiliza el Cost Plus, se disponga de contratos y datos de mercado que validen el margen bruto aplicado.
- Coherencia con la Actividad Real: Validar que el método elegido coincida con la caracterización funcional (¿es una simple comercializadora o un fabricante?).
- Asesoramiento Especializado: Contar con expertos que puedan anticipar qué método preferirá la autoridad local y preparar la defensa técnica con antelación.
Conclusión
La elección entre métodos tradicionales y métodos de beneficio sigue siendo uno de los puntos de mayor fricción en las auditorías internacionales. El caso de Cargill en Bulgaria nos recuerda que la falta de un análisis de comparabilidad sólido y la ausencia de contratos de respaldo pueden invalidar incluso la estrategia de precios mejor intencionada. La documentación sólida es la única garantía para evitar ajustes basados en presunciones de la autoridad fiscal.
TPC Group, como empresa especializada en precios de transferencia, asesora a grupos multinacionales en la selección y validación del método más apropiado para sus operaciones, asegurando que su documentación técnica cumpla con los estándares de la OCDE y resista el escrutinio de las administraciones tributarias más exigentes.
Fuente: TPcases
