En la búsqueda constante de eficiencia, las multinacionales suelen relocalizar sus centros de producción o servicios en jurisdicciones con costos operativos significativamente menores. Este fenómeno, conocido como Location Savings (Ahorros por Localización), está detalladamente analizado en el Capítulo I de las Directrices de la OCDE (2022).
El dilema fiscal es claro: cuando una empresa ahorra millones en mano de obra o infraestructura al operar en un mercado local, ¿ese ahorro debe incrementar la utilidad de la subsidiaria local o debe trasladarse a la matriz mediante el precio de transferencia?
¿Qué son los Location Savings?
Los ahorros por localización son los beneficios netos que obtiene un grupo empresarial al realizar operaciones en un mercado de bajo costo. Estos incluyen no solo mano de obra más barata, sino también menores costos de suelo, servicios públicos, transporte o incentivos fiscales específicos.
Sin embargo, la OCDE advierte que estos ahorros no siempre se traducen en una mayor utilidad «extra». En mercados altamente competitivos, es posible que el ahorro se traslade directamente al cliente final a través de precios más bajos para ganar cuota de mercado.
El análisis de la OCDE: ¿Quién retiene el beneficio?
Para determinar cómo deben distribuirse estos ahorros entre las partes vinculadas, las administraciones tributarias evalúan dos factores críticos:
- Existencia de comparables locales: Si en el mercado local existen empresas independientes que realizan funciones similares y obtienen márgenes de utilidad estándar, se asume que el «ahorro» ya está implícito en el mercado y no requiere un ajuste especial.
- Ventajas de ubicación específicas: Si el ahorro es extraordinario y se debe a una ventaja exclusiva del país (como una zona franca o acceso único a recursos), la OCDE analiza si dicha ventaja pertenece a la entidad local o si fue la matriz quien, mediante su estrategia y activos, hizo posible capturar ese valor.
Riesgos de fiscalización para las subsidiarias
Las autoridades tributarias en países en vías de desarrollo suelen argumentar que los Location Savings pertenecen a la jurisdicción donde se generan los ahorros. Si una matriz absorbe todo el beneficio dejando a la subsidiaria local con una rentabilidad mínima («rutinaria»), la administración tributaria local podría realizar un ajuste, reclamando que parte de ese ahorro debe tributar en su territorio.
Un análisis funcional robusto es la única herramienta para demostrar si la subsidiaria tiene la sustancia económica suficiente para retener esos ahorros o si simplemente actúa como un prestador de servicios de bajo riesgo.
Conclusión
Los ahorros por localización representan una ventaja competitiva legítima, pero su tratamiento en precios de transferencia requiere una precisión técnica absoluta. No documentar correctamente la distribución de estos beneficios puede derivar en disputas de doble imposición, donde dos países reclaman el derecho a gravar la misma utilidad derivada de la eficiencia operativa.
¿Su política de precios de transferencia captura correctamente las ventajas de localización?
En TPC Group, ayudamos a grupos multinacionales a identificar y documentar la distribución de los Location Savings bajo los estándares internacionales más recientes. Aseguramos que su estructura operativa y su documentación técnica sean coherentes con la creación de valor real, mitigando riesgos de auditoría y optimizando la posición fiscal global del grupo.
Fuente: OECD – Capitulo I
