El Servicio de Impuestos Internos de Chile (SII) publicó una nueva herramienta de indicadores de referencia por industria en materia de Precios de Transferencia, dirigida a empresas distribuidoras que realizan operaciones de compra de bienes terminados con partes relacionadas en el extranjero. La iniciativa, enmarcada en el Plan de Gestión de Cumplimiento Tributario (PGCT) 2026, constituye un hito pionero en la región latinoamericana y toma como referencia el modelo utilizado por la Australian Taxation Office (ATO).
Por qué el foco está en los distribuidores
Los distribuidores concentran el 86% de las operaciones de compraventa de bienes terminados reportadas en materia de precios de transferencia en Chile, equivalentes a más de $17,3 billones en operaciones. El análisis sectorial del SII abarca actualmente el 57% de ese universo —$9,8 billones—, y en esta primera etapa cubre seis sectores estratégicos: vehículos y repuestos, tecnología, fármacos e insumos médicos, alimentos y bebidas no alcohólicas, cuidado personal e higiene, y bebidas alcohólicas.
La herramienta está dirigida a los contribuyentes obligados a presentar la Declaración Jurada N°1907, que reporta operaciones con partes relacionadas en el extranjero, obligación que alcanza a medianas y grandes empresas, así como a otros contribuyentes cuyas operaciones internacionales con relacionados superen los $500 millones anuales.
Cómo funciona el modelo de clasificación
El sistema compara la rentabilidad operativa de las empresas distribuidoras con parámetros específicos de su sector económico, clasificándolas en tres zonas de riesgo: bajo, medio y alto. Funcionalmente, el modelo distingue tres categorías de distribuidor —rutinario, de funciones intermedias y especializado—, partiendo de la premisa de que a mayor asunción de riesgos y funciones corresponden retornos operacionales superiores.
Según cifras del propio SII, la estrategia abarca un universo de contribuyentes que representa entre el 25% y el 30% de las importaciones de bienes para distribución en Chile, y los análisis realizados muestran que alrededor de un tercio de los contribuyentes evaluados presenta niveles de riesgo que ameritan un monitoreo reforzado. Las acciones de fiscalización, sin embargo, se concentrarán en un subconjunto acotado de casos que exhiben indicadores simultáneos de pérdidas financieras y tributarias.
Un mecanismo de alerta preventiva, no un sustituto del análisis legal
El SII fue explícito en un punto clave: estos indicadores no sustituyen las obligaciones legales ni los análisis de comparabilidad vigentes. Se trata de una señal de alerta temprana para que las empresas revisen sus políticas de precios de transferencia y adopten medidas correctivas antes de que una eventual contingencia derive en auditoría. Los contribuyentes de las industrias analizadas recibirán además una comunicación electrónica informándoles sobre la disponibilidad de la herramienta.
«Los contribuyentes contarán con señales tempranas que les permitirá revisar sus políticas y adoptar medidas preventivas cuando corresponda […] mitigar sus riesgos tributarios antes de que se conviertan en contingencia o que se llegue a una auditoría», explicó Jorge Trujillo, Director del SII.
El organismo también vinculó esta herramienta con los Acuerdos Anticipados de Precios (APA), promoviendo su uso como mecanismo para obtener mayor certeza jurídica y técnica en operaciones de distribución, dentro de una relación tributaria basada en la transparencia y la confianza mutua.
En TPC Group ayudamos a empresas distribuidoras con operaciones intercompañía en Chile a evaluar su posicionamiento frente a los nuevos indicadores sectoriales del SII y a fortalecer su documentación de precios de transferencia con análisis de comparabilidad técnicamente robustos, anticipando así cualquier señal de riesgo antes de que derive en una fiscalización.
